.
El rostro de los dioses se asomaba al abismo y allí los hombres mínimos se destrozaban los unos a los otros llenos de pasión. Los dioses de faz serena sonrieron una vez más y dijeron:
-Todavía no.
Salarrué
.
.
. Microcuentos, relatos, y otras cosas que robé de las estanterías
Publicado por
Rebeca
en
14:37
6
comentarios
Etiquetas: Dios, Ficciones instantáneas
Publicado por
Rebeca
en
21:32
4
comentarios
Etiquetas: Dios, Ficciones instantáneas