.
El rostro de los dioses se asomaba al abismo y allí los hombres mínimos se destrozaban los unos a los otros llenos de pasión. Los dioses de faz serena sonrieron una vez más y dijeron:
-Todavía no.
Salarrué
.
.
. Microcuentos, relatos, y otras cosas que robé de las estanterías
Publicado por
Rebeca
en
14:37
Etiquetas: Dios, Ficciones instantáneas
6 comentarios:
Buenísimo tu blog.
Se la hecha de menos. He dicho.
Los dioses eran unos cachondos, esoeraron tanto para hacer que las luchas humanas hicieran desaparecer la especie...
...que con sus luchas internas, desaparecieron primero.
Qué agusto se la pasa uno leyendo cosas tan buenas aquí, querida amiga.
Saludos !
Te sigo porque me gusta leerte.
Abrazos
yasabesmisecreto ?
Acertadísimo post
me quedo leyendo por aquí
Enhorabuena!
Publicar un comentario